El mundo del diseño, los jefes, los clientes…

Estaba leyendo el interesante artículo de ForoAlfa titulado “No le discutas a tu jefe“, basado en las reflexiones de Chris Arnold, director creativo de Saatchi & Saatchi y no he podido evitar pensar en esta eterna trifulca.

Este asunto es uno de tantos temas que no tiene solución, como el conflicto de Oriente Medio versión “mundo laboral”. A medida que profundizas, los blancos y negros se vuelven cada vez más grises, más difusos y llega un punto que es imposible llegar a conclusión evidente.

El mundo del diseño y la creatividad no es un mundo fácil y a veces no es ni bonito. Desde fuera, cualquier profano en la material puede ver el resultado final con una exclamación al estilo “Qué chulo” sin saber todo el trabajo que lleva detrás, en ocasiones draconiano, las condiciones a las que se ven expuestos los trabajadores o la historia entre bambalinas. Incluso un profesional también puede pecar de lo mismo, al ver el trabajo ajeno, sin reparar en las etapas de todo el proceso.

Tampoco es muy conocido, al menos para “el gran público”, conceptos como “los tiempos” o “deadline”, para los finos, “los cambios” y otra serie de cosas que pueden llevar a una persona al límite. Aspectos que no se comprenden en su verdadera extensión hasta que no se sufren en carne propia.

En un momento dado es fácil echarle la culpa a un jefe. Por las horas, por el estrés, por la presión, por los cambios, en fin, por multitud de cosas. Sin embargo no tenemos en cuenta que un responsable también está sometido a mucha presión debido a los clientes y estos últimos, a su vez, tienen unas necesidades por las demandan tus servicios.

Unas veces son problemas de organización, otros de tiempo, otros personales. Sin respuestas claras o evidentes, pues a medida que rascas o la sangre no llega al río puedes llegar a entender a todas las partes, aunque lógicamente habrá quienes salgan más o menos perjudicados.

En fin, digamos que las rosas nacen de la tierra cultivada y si además está enriquecida con abono, no veas lo rojas que se ponen…

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